miércoles, 3 de abril de 2013

Un portal de empleo 360°

Hace unas semanas asistí a un evento del que preveía iba a ser la presentación de un nuevo portal de empleo "al uso". Pero, linkmyjob.com es algo más que un portal de empleo. Es una herramienta que pretende crear una comunidad, una red, donde se reúnan en condiciones de igualdad los diferentes agentes que intervienen en la búsqueda de empleo: empresas, candidatos, formadores, profesionales del sector,…

Hasta ahora, durante la dura tarea de conciliar los intereses de las empresas ofertantes y de los candidatos demandantes de empleo:
  • muchas empresas tenían que enfrentarse a la problemática de recibir candidaturas que no se ajustaban adecuadamente al perfil requerido; lo que provocaba pérdidas de tiempo revisando currículos, entrevistas frustradas, etc.
  • muchos candidatos tomaban una actitud pasiva y, si no aparecían ofertas atractivas, adoptaban una postura negativa y de desánimo.
Pero hoy en día el empleado 360° debe tomar las riendas y mostrarse (venderse) como una persona "empleable", que toma la iniciativa, desterrando los pensamientos nocivos e ignorando sus límites (conociendo aquello en lo que no se es bueno) para destacar aquello en lo que sean los mejores, sus logros, aquello en lo que sean diferentes y así poder aprovechar todas las propuestas que nos presente el mercado de trabajo.

Y estos candidatos proactivos deben saber moverse por la redes sociales para mantenerse informados de las oportunidades existentes, para aprovecharse de ellas, para publicar su currículo y mantenerlo actualizado, para incorporar vídeos de presentación donde poder mostrar otras cualidades no curriculares, para establecer contactos, para participar en eventos relacionados con el empleo,…

En definitiva, como candidatos debemos diseñar un plan que nos permita encontrar el empleo que mejor se ajuste a nuestro perfil y debemos emprender una auténtica campaña de marketing personal y vendernos como si de un producto más nos tratásemos. Para todo ello ahora contamos con una herramienta que nos facilita esa labor: linkmyjob.com

domingo, 24 de marzo de 2013

El mercado de trabajo y los estilos de vida

El mundo no alcanzó los mil millones de habitantes hasta el año 1800 y llegó a los 2.000 millones en 1930. Sin embargo, con los avances en la medicina moderna, tomó tan solo 30 años el alcanzar los 3.000 millones, 14 años los 4.000 millones, 13 años los 5.000 millones y 12 años llegar tanto a los 6.000 millones como a los 7.000 millones.

Las Naciones Unidas han calculado una población de 9.300 millones para el 2050, y se espera que haya más de 10.000 millones de personas en la Tierra en el 2100.

Todos los indicios apuntan a que no habrá suficientes empleos convencionales como para seguir adelante. No habrá suficientes empleos de plena ocupación, que duren toda la vida. Justo cuando la fuerza de trabajo está creciendo, el número de empleos baja. El resultado es un desequilibro que va en aumento: el desempleo. Para compensar este desequilibro podemos intentar crear más puestos de trabajo o reducir la demanda de ellos.

Nuestra intuición nos dice que no estamos situados en el carril adecuado que nos permitiría el crear nuevas ocupaciones, así que la salida parece estar en la reducción de la demanda. Pero, ¿cómo conseguirlo? Ya que la población no tiende a disminuir, sino que por el contrario va en aumento, una alternativa sería repartir los trabajos disponibles de modo que más gente tuviese al menos una parte de un empleo. Otra opción sería que la gente recibiese educación durante más tiempo o se retirase antes. Es decir, aceptar que debemos permanecer una parte mayor de nuestra vida fuera del mercado laboral.

El que los individuos sólo tengan una parte de su vida ocupada sólo resultará efectivo si volvemos a redefinir el concepto de trabajo y de ocio. Entendemos que la tendencia nos llevará a tener más tiempo libre, pero menos dinero para gastar e intentar sentirnos igual de satisfechos. El resultado será: tendremos menos tiempo de trabajo, tendremos el mismo tiempo de ocio dedicado a la recuperación y al descanso, habrá una reducción del tiempo de ocio dedicado al entretenimiento y a las diversiones y habrá un aumento del tiempo de ocio dedicado al desarrollo personal y social. Todos estos aspectos moldearán nuestros estilos de vida en el futuro.

En resumen, los determinantes de este nuevo modelo son: la escasez de empleo, el reparto del trabajo, semanas laborales más cortas, la desaparición de las horas extras, reducción de salarios, impuestos más altos y una vida laboral más comprimida (con fases de actividad y fases de retiro).

Pero estos determinantes deberán acompañarse de medidas, tanto de índole política como social, que amortigüen un cambio demasiado brusco. El Estado deberá hacer más flexible el acceso a jubilaciones tempranas, estimulando a los ciudadanos para que participen más activamente en asegurarse un retiro cómodo, introduciendo el trabajo a tiempo parcial como una opción más atractiva y sin que ello implique pérdidas de derechos, ampliando la duración del período de formación y de adquisición de experiencia para aplazar la entrada en la fuerza de trabajo a una edad más tardía, etc.

Se debe tener claro que, no se trata de fomentar la holgazanería sino de redefinir lo que significa el propio concepto de ocupación útil (útil desde un punto de vista individual y colectivo).

Durante las fases de nuestra vida en que no estemos desarrollando actividades dentro del mercado de trabajo, tendremos que mantenernos activos, ocupados y comprometidos. Seremos cada vez más autosuficientes, haciendo nosotros mismos aquello que anteriormente pagábamos a otros para que lo hiciesen por nosotros: aprender por nosotros mismos, enseñar a nuestros hijos, construir nuestros propios aparatos, o confeccionar nuestros propios vestidos, arreglarnos el pelo, cuidar de los enfermos o de los ancianos de nuestra familia con mayor dedicación que en el pasado. Esto no sólo convertirá al hogar en una extensión de las escuelas y de las universidades sino que hará más fuertes los lazos familiares. Este punto es sumamente importante porque será el núcleo familiar el que sostenga a sus distintos miembros durante sus fases de retiro,... el maridaje familia-individuo será más armonioso.

Del lado de la empresa, también se generarán cambios en la forma de entender el empleo: pasaremos de mano de obra no cualificada a automatización más mano de obra cualificada. También aparecerá más empleo autónomo, más trabajadores independientes, o trabajadores en casa (teletrabajadores). Las empresas se adaptarán y aparecerán nuevos conceptos, siendo la flexibilidad la palabra clave. Las empresas ya no necesitarán sólo obediencia, necesitarán mano de obra cualificada, capaz de adaptarse de forma flexible a las exigencias cambiantes de la producción. ¿Encontrarán las empresas a este nuevo prototipo de trabajador buscado? Seguro, porque partimos de la hipótesis de que los individuos habrán estado formándose durante más tiempo, que habrán estado aprovechando las fases de retiro para seguir adquiriendo nuevas habilidades y capacidades, que esta formación se habrá ido adaptando a las necesidades de la producción, haciéndonos cada vez más capaces de aceptar empleos para los que antes no estábamos preparados,... el maridaje empresa-individuo estará también más afinado.

jueves, 11 de octubre de 2012

El conflicto se maneja mediante alianzas con los alborotadores

Cuando el conflicto, en forma de discusiones y desacuerdos, llega a nuestras organizaciones podemos hacer dos cosas: intentar evitarlo o manejarlo aprovechándonos de él.

Si no reconocemos la existencia del conflicto las tensiones no liberadas tenderán a aumentar el estrés entre los miembros del equipo y como consecuencia provocarán la disminución de la productividad y la descomposición de la organización. Éste sería un mal menor, si nos descuidamos estas pequeñas disputas se transformarán en agresividad, en amenazas, en violencia y finalmente la situación devendrá en desastre.

Sin embargo, si tomamos la iniciativa podemos valernos del conflicto para obtener una mayor cohesión en el grupo y así conseguir una mejora del rendimiento. Como líderes debemos tratar de captar las peculiaridades de cada uno de los miembros del equipo y también de sus defectos para sacar lo mejor de ellos. Debemos asumir la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan, evaluando las situaciones, haciendo ver lo que son comportamientos aceptables e inaceptables y ayudando a encontrar soluciones.

El trabajo en equipo es una fuente inagotable de pequeñas discusiones y en esta misma dosis (pequeñas dosis) tendremos que ayudar a liberar tensiones, evitando que la situación pase a mayores. No debemos confundir esta actitud con el deseo de forzar un continuo y “pasteloso” clima de armonía, se trata más bien de crear un ambiente en el que el conflicto se exprese libremente. Es necesario que las diferencias florezcan para poder identificarlas y buscar una solución.

A veces, las organizaciones se comportan como familias, donde ciertos asuntos son considerados tabús o prohibidos. Asuntos de los que no se discute abiertamente o que se evitan cuando aparecen en las conversaciones, pero que son seguramente cuestiones que deberíamos atacar de forma sistemática porque bloquean nuestro éxito.

Cuando un problema es conocido y compartido es más fácil trabajar juntos para encontrar una solución, así que debemos recompensar a esas personas que abiertamente manifiestan estos “secretos en boca de tantos”. Si no mantenemos un contacto más directo con estos aparentes disidentes acabarán contagiando sus sentimientos contenidos, sembrando el descontento entre el grupo.

Aunque vaya en contra de nuestra propia intuición debemos aliarnos con los problemáticos y alborotadores, involucrándolos en la toma de decisiones y evitando así que se reproduzcan como relaciones tóxicas. La mayoría de las veces estas luchas de poder se resuelven solas, sin más complicaciones, simplemente identificando a los que no tienen ganas de continuar, a los que consideran la empresa como inútil, dándoles tiempo para que recuperen la sensatez. Es importante que estas personas no se sientan acorraladas y el tenderles un “puente de plata”, porque un oponente sin salida combate con extrema crueldad.

Hay momentos en los que merece la pena preguntarse en qué batallas merece la pena luchar y en cuáles no. Cuando tengamos clara la respuesta, debemos poner todos nuestros esfuerzos en las que sí y no desgastarnos más en las que no.

Fuentes utilizadas para la elaboración del artículo:
1. Dennis Perkins, Las 10 estrategias de Shackleton en su gran expedición antártica, Ediciones Desnivel, Madrid, 2003.

domingo, 10 de junio de 2012

La Construcción de un Gobierno Digital del Siglo 21

Años después (3 años después) de la publicación del famoso memorando sobre Transparencia y Gobierno Abierto, Barack Obama vuelve a demostrarnos su empeño por hacer que los organismos gubernamentales estadounidenses estén a la vanguardia respecto a la forma en que estos ofrecen sus servicios a los ciudadanos.

Hace unos días, el 23 de mayo de 2012, publicó un nuevo memorando que seguramente no será tan famoso como el anterior, pero que despertará el interés de los seguidores y/o evangelizadores de esta doctrina #oGov, que pone en manos de los ciudadanos la llave de esa "caja negra" a la que hasta ahora llamábamos "gobierno".

Os dejo una traducción no oficial del texto original (no soy traductor oficial ni, por supuesto, soy traductor oficial de Obama, así que os permito que corrijáis mi errores) para que disfrutéis del texto:


LA CASA BLANCA
Oficina de la Secretaria de Prensa
Para su publicación inmediata                                                                                 23 de mayo de 2012
23 de mayo de 2012

MEMORANDO PARA LOS JEFES DE DEPARTAMENTOS EJECUTIVOS Y AGENCIAS

ASUNTO: Construcción de un Gobierno Digital del Siglo 21

El uso innovador de la tecnología está transformando el modo en que el pueblo estadounidense hace sus negocios y vive su cotidianidad. El aumento de la potencia computacional, la aparición de redes de alta velocidad y la creciente revolución móvil han puesto la Internet a nuestro alcance, fomentando la aparición de descubrimientos que están dando lugar a nuevas industrias y a la remodelación de las ya existentes.

Los emprendedores del sector privado y el Gobierno Federal están utilizando estos avances tecnológicos para cambiar la forma en que atienden a sus clientes. Sin embargo, es hora de que el Gobierno Federal haga algo más. Durante demasiado tiempo el pueblo estadounidense se ha visto obligado a navegar por un laberinto de informaciones, a través de los diferentes programas gubernamentales, hasta encontrar los servicios que necesitaba. Además, en un momento en que los estadounidenses utilizan cada vez más dispositivos móviles para comprar y pagar sus cuentas, los servicios gubernamentales a menudo no están optimizados para estos terminales inteligentes o tabletas, suponiendo que estén incluso disponibles en línea.

El 27 de abril de 2011 se emitió la Orden Ejecutiva 13571 (Racionalización de la Prestación de Servicios y Mejora del Servicio al Cliente) que requiere de los departamentos ejecutivos y de las agencias (organismos) a, entre otras cosas, identificar la manera en que puedan aprovechar las tecnologías para racionalizar la prestación de sus servicios a coste más bajo, disminuir los tiempos en la prestación de estos servicios y mejorar la experiencia del cliente. Como paso siguiente para que esta modernización del Gobierno funcione, he encargado a mi Director de Información y Tecnología (CIO) el desarrollo de una estrategia de ámbito gubernamental para construir un Gobierno digital del siglo 21, que ofrezca los mejores servicios digitales al pueblo estadounidense.

Hoy, el CIO ha liberado esta estrategia bajo el título "Gobierno Digital: Construcción de una Plataforma del Siglo 21 para Servir Mejor al Pueblo estadounidense" (a partir de ahora, Estrategia), que proporciona a las agencias un plan de trabajo de 12 meses y que se centra en varias áreas prioritarias. La Estrategia habilitará una forma más eficiente y coordinada para que las agencias establezcan objetivos específicos y medibles en la prestación de los mejores servicios digitales; alentará a los organismos para que entreguen la información en nuevos formatos, aprovechándose del poder y potencial de las tecnologías móviles y basadas en la Web; garantizará el suministro y el uso seguro de los servicios digitales con el fin de proteger la información y la privacidad; exigirá a las agencias que establezcan centrales de recursos en línea para desarrolladores externos y que adopten nuevos estándares que hagan que la información gubernamental sea abierta y legible por una máquina, por defecto; estas páginas de recursos en línea para desarrolladores será agregada a un catálogo centralizado localizado en www.Data.gov; y requerirá que las agencias hagan uso de herramientas de análisis de rendimiento web y de herramientas de medición de satisfacción de los clientes en todos los sitios web ".gov".

En última instancia, esta Estrategia se asegurará de que las agencias utilicen las nuevas tecnologías al servicio del ciudadano con la mayor eficiencia posible. Como Gobierno, y como proveedor de servicios, no debemos olvidar nunca quiénes son nuestros clientes -- el pueblo estadounidense.

Con el fin de garantizar que las agencias hagan el mejor uso de las nuevas tecnologías al servicio de lo público, por la presente ordeno que cada organismo realice las siguientes acciones:

(1) ponga en práctica los requerimientos de esta Estrategia dentro de los 12 meses siguientes a la fecha de este memorando y cumpla con los plazos para las acciones específicas que allí se especifiquen, y

(2) dentro de los 90 días siguientes a la fecha de este memorando, cree una página en su sitio web, localizada bajo www.[agencia].gov/digitalstrategy, con la finalidad de informar públicamente de los avances conseguidos en el cumplimiento de los requerimientos de esta Estrategia en un formato legible por una máquina.

Este memorando se llevará a cabo en consonancia con las leyes aplicables y con sujeción a la disponibilidad presupuestaria, y con las adecuadas protecciones para la privacidad y las libertades civiles.

Se autoriza y ordena al Director de la Oficina de Gerencia y Presupuestos la publicación de este memorando en el Registro Federal.

BARACK OBAMA
# # #

lunes, 7 de mayo de 2012

De #Gov a #eGov vamos yendo y por el camino (#iGov) yo me entretengo

Hace unos días, hablando por casualidad con el responsable de un importante servicio de una importante #aapp (servicio que afecta a algo más de 40.000 ciudadanos), advertí que con todo esto de la Administración Electrónica en algo, quizá, nos estemos equivocando. Y quizá hasta desviándonos del propósito inicial considerado por sus ideólogos.

La historia es la siguiente:

La conversación discurría en tono coloquial, comentando cómo la institución para la cual trabaja esta persona le estaba aplicando cierto procedimiento, desde hace unos cuantos años, de forma poco racional. La irracionalidad había repercutido incluso en la contabilidad de su servicio, casi de forma traumática. Con la excusa, le espeté: "cuando la Administración Electrónica pase por aquí, quizá podáis repensar y rediseñar el procedimiento (reingeniería, lo llaman) y adaptarlo a vuestras necesidades".

Pensaba con la frase causarle sorpresa, pero sólo le causé fastidio. Me contestó: "no, si informáticos como tú ya han pasado por aquí, hace meses, para hablar de ese tema". Estoy seguro de que las personas que pasaron por allí no eran todas ellas realmente informáticos, pero la respuesta me sirvió para recordar que hemos asociado, quizá con ligereza, demasiado el concepto de #eGov con el concepto de #iGov (también con el nuevo concepto de #oGov, en mi opinión, pero ésta ya es otra cuestión). Al final, hemos formado la idea, equivocada, de que #eGov es simplemente llevar el "Gobierno a la Internet" y que "esto es un asunto de los informáticos".

La conversación continuó. Este servicio había adquirido, ya hace un par de años, una herramienta informática a una empresa de reconocido prestigio, llamémosla S (¿quejándome de las políticas de externalización en las #aapp? No, no es el problema que hoy toca comentar). Esa herramienta, todavía estaban en fase de implantación de la misma, tenía las funcionalidades suficientes como para que los usuarios de su servicio (los ciudadanos) pudieran realizar muchos de los trámites, que antiguamente realizaban en una ventanilla física, desde una página web. Es decir, su microgobierno ya estaba bien asentado en la fase de "estamos en la Internet", estamos en el #iGov.

Ahora, en su institución habían decidido que tocaba subir ya al peldaño siguiente y pasar del #iGov al #eGov. Así que, los responsables de Administración Electrónica habían pasado por allí, habiendo ya modelado los susodichos trámites, y le habían convencido del valor que se iba a generar si finalmente los traspasaban a la Plataforma de Tramitación Electrónica. Plataforma de Tramitación, eso sí, que sería accesible desde la sede electrónica de esa #aapp por todos los ciudadanos que cuenten con un DNIe o un certificado digital reconocido (¿los llamarán reconocidos porque tienen que conocer su funcionamiento tanto la #aapp de turno como el propio ciudadano?).

Pero, sigamos con la historia...

Para entendernos, Plataforma de Tramitación Electrónica significa: otra herramienta informática adquirida a otra empresa de reconocido prestigio, llamémosla T (¿quejándome de las políticas de externalización en las #aapp? No, no es el problema que hoy toca comentar). Esa herramienta, todavía estaban en la fase de implantación de la misma (parece que he entrado en bucle, ¿verdad?), obligaba a que los desarrolladores de la empresa T duplicasen algunos de los formularios de solicitud que en su día ya construyeron los desarrollares de la empresa S (¿una #aapp pagando dos veces por el mismo trabajo?).

Pero, como toda la "lógica de negocio" (éste es un término muy manido que utilizamos los tecnólogos para presumir) estaba ya construida en la herramienta desarrollada por S, y esta lógica no "convenía" duplicarla de nuevo por los desarrolladores de T en la Plataforma de Tramitación, se vio oportuno conectar las dos herramientas. ¿Cómo? Pues mediante "tuberías" (o WebServices, otro término muy tecnomanido) que deberían poner en marcha los desarrolladores de S en colaboración con los de T y siguiendo además las recomendaciones de los desarrolladores del Departamento de Informática de la #aapp en cuestión.

Bien, ya se ha conseguido antes que tres equipos de desarrolladores de tecnología queden para ponerse de acuerdo en cómo lograr, entre todos ellos, una única empresa. Seguramente entre ellos hablarán diferentes lenguas (las llamamos lenguajes de programación): Java, .NET, PHP,... El resultado, conocido también: una Torre de Babel (fue Dios, quien, para evitar el éxito de la edificación de la torre, hizo que sus constructores comenzasen a hablar diferentes idiomas).

La empresa a conseguir: que en la herramienta desarrollada por T (adquirida por la institución previo paso por caja) se dupliquen parte de las funcionalidades de la herramienta desarrollada por S (adquirida por la institución previo paso por caja), que sea además necesario que los desarrollares de S implementen "tuberías" (WebServices) que serán invocadas por los desarrolladores de T ("tuberías" que hace unos meses no eran necesarias) y todo ello para conseguir tener dos "portales" diferentes (la página web del servicio y la sede electrónica) que conduzcan al ciudadano a un mismo sitio (a un laberinto sin salida, supongo).

El mismo sencillo trámite, que antiguamente necesitaba de un ciudadano, de un humilde formulario en papel, de un bolígrafo y de un amable empleado público (sí, ya sé, todos estos elementos no podían coincidir a la hora del café)... hoy necesitan para ponerlo en funcionamiento de: responsables de servicios funcionales, responsables de servicios de tecnología, coordinadores de administración electrónica, desarrolladores de la empresa S, desarrolladores de la empresa T, de tiempo, de esfuerzo, de infraestructuras de tecnología, de dinero y... de un ciudadano, de un complejo formulario web, de un certificado digital y de un amable empleado público (ahora llamado tramitador). Eso sí, ahora todos esos elementos ya pueden coincidir a la hora del café.